2026-05-25 · 5 min de lectura
La pared del maratón
Si corriste un maratón, probablemente la chocaste alguna vez. Si no la chocaste, posiblemente sea porque corriste menos kilómetros de los que pensás o porque el plan estaba bien armado. La pared no es mito ni debilidad mental: es agotamiento de glicógeno con un par de complicaciones extra.
Qué pasa en el cuerpo cuando "muere" el maratonista
Tu motor primario en una carrera de 3-4 horas es el glicógeno muscular. Cuando ese stock cae cerca de cero:
1. Bajan tus reservas de combustible rápido: tu cuerpo intenta usar grasa, pero la grasa rinde menos kcal por minuto. Resultado: el ritmo cae 30-90 s/km sin que el RPE se sienta más fácil — al contrario.
2. Sube la FC al mismo ritmo objetivo: el cuerpo trabaja más para producir menos potencia.
3. El cerebro se queda sin glucosa accesoria: hipoglucemia leve → confusión, decisiones malas, ojos vidriosos, sensación de "estoy soñando".
4. Microdaño muscular acumulado: las fibras tipo II se rompen, las tipo I llegan saturadas. Cuádriceps y soleos empiezan a calambrear.
Esto pega típicamente entre el km 30 y el 35. No siempre es un crash súbito; muchas veces es una caída gradual donde de a poco el ritmo se va.
Por qué te pasa (las causas reales)
### 1. Salir más rápido de lo que tu fitness sostiene
El error #1. Te sentís bien en el km 5 (todos se sienten bien en el km 5), tomás 5-10 s/km más rápido que tu objetivo. Multiplicá por 42 km. Pagás factura desde el km 25 en adelante.
### 2. No comer lo suficiente durante carrera
Si llegás al km 25 con 0 g de glicógeno extra ingerido — pared garantizada. Necesitás 40-90 g CHO/h durante la carrera (depende de cómo entrenaste el estómago, ver el artículo de [carbs en ultra](/blog/carbs-durante-ultra)).
### 3. No entrenar long runs específicos de maratón
Un long run de 20 km no te prepara para un maratón. Necesitás:
### 4. Pacing aleatorio: muy rápido en las subidas, freno en bajadas
El pacing inteligente en maratón es: ligeramente más despacio en subidas (no recuperar terreno por amor propio), velocidad de crucero en bajadas (no acelerar como en cross country). Los maratones cobran caro la varianza de esfuerzo.
### 5. Calor + humedad subestimados
A 25°C tu ritmo objetivo de maratón se vuelve 4-8% más lento que a 12°C. Si no ajustás el objetivo cuando el día es caluroso, vas a chocar antes (ver [calculadora de temperatura](/herramientas/temperatura)).
Cómo se evita
### En el entrenamiento (semanas previas)
### En la nutrición pre + durante
Carga de carbohidratos (48-72h antes): 7-10 g CHO/kg/día. No es atracarse — es priorizar pastas/arroz/papa/pan en cada comida, bajando proteína y grasa. Llegás al día con glicógeno máximo.
Desayuno de carrera (3-4h antes): 100-150 g CHO con poca grasa/fibra. Ejemplo: 2 tostadas con miel + plátano + bebida deportiva 200 ml. Probarlo en entrenamiento antes.
Durante la carrera: 40-70 g CHO/h desde el km 5 (no esperar a tener hambre). Plan tipo:
### En el pacing
Hacé tu plan de pacing con un rango de tiempo para cada km, no un único número. Ejemplo si vas para 3:30 (5:00/km objetivo):
Si el km 5 marca 4:50, bajá ritmo conscientemente. La adrenalina del comienzo te miente.
¿Y si chocás de todas formas?
Si llegás al km 33 con la pared encima:
1. Caminá 1 min en cada puesto. Recupera frecuencia cardíaca y permite que entre algo de combustible.
2. Gel con cafeína YA. Si no probaste cafeína antes, no es momento de probar.
3. Bajá ritmo a un nivel sostenible aunque te duela el ego. Mejor terminar 10 min más lento que abandonar.
4. Hablate. "Falta poco. Un km más. Después otro." Picar la distancia en microsegmentos.
5. No mires el reloj: si el objetivo se cayó, mirá pies + respiración. Restablecer ritmo desde dentro.
Conclusión: la pared se previene, no se aguanta
El error más común es pensar que con voluntad mental se atraviesa. No. La pared es metabólica. Lo que se entrena con voluntad es la prevención — kilómetros de calidad, nutrición ensayada, pacing conservador en los primeros 10 km.
Si seguís estos puntos, el día D vas a llegar al km 35 con energía suficiente para correr los últimos 7 km como tu mejor versión del día, en vez de sobrevivir.